Hacia mediados de la década del 60 Gerardo Gandini hizo suya la crítica planteada por algunos compositores post-seriales hacia una forma del modernismo estético que entiende el papel de la vanguardia como desarrollo del material musical. En la formulación del propio compositor, el diagnóstico de un agotamiento del material conduce a la idea de una música cuya originalidad se desplaza al plano de la sintaxis.